
El Real Madrid se impuso al Fútbol Club Barcelona por 2 goles a 1 en el primer Clásico de la temporada disputado en el estadio Santiago Bernabéu. La victoria, para los de Xabi Alonso, pareció un resultado corto tras la superioridad mostrada en el césped. El partido fue dirigido por el árbitro Soto Grado, con la notable ausencia de Hansi Flick en el banquillo blaugrana y un espectacular tifo de todo el estadio con el escudo del Real Madrid.
El encuentro arrancó con un ritmo alto. Apenas habíamos llegado al primer minuto de juego y un error en salida de balón por parte del Madrid propició la primera llegada de peligro del Barça, con un tiro de Rashford que forzó un córner. El Madrid respondió inmediatamente: en el minuto 2, Vinicius encaró por la izquierda, se internó en el área y fue derribado por Lamine Yamal. Aunque Soto Grado pitó inicialmente penalti, tras acudir al VAR, lo anuló al no ver acción punible.
A pesar de que el Barça controlaba la pelota con posesiones largas, era el Madrid quien generaba el peligro con transiciones rápidas, especialmente por la banda de Vinicius. Llegados al minuto 12, Mbappé logró batir a Szczęsny, pero el gol fue anulado por un fuera de juego “casi imperceptible” tras la revisión del VAR. Sin embargo, el astro galo no tardaría en resarcirse.
En el minuto 21, llegó el primer tanto válido: una gran jugada del Madrid, con un pase milimétrico de Jude Bellingham a la espalda de la defensa culé, permitió a Mbappé definir a la perfección. El gol, revisado de nuevo por el VAR, subió esta vez al marcador. El tanto animó aún más a los locales, que siguieron asediando la portería rival con llegadas de Camavinga y un eléctrico Vinicius.
Justo cuando el Madrid dominaba con más claridad, una pérdida en salida de balón de Arda Güler permitió el empate del Barça en el minuto 37. Rashford recuperó, cedió a Balde, y este puso un pase medido para que Fermín anotara, a pesar de la estirada de Courtois. El Barça empataba con muy poco tras haber generado escaso peligro.
Pero antes del descanso, el Madrid asestó otro golpe. En el minuto 42, un centro desde la izquierda fue prolongado de cabeza por Militao, y Jude Bellingham remató solo a placer en el segundo palo, aprovechando que Huijsen no llegó y Cubarsí tampoco pudo despejar. Con el 2-1, se llegó al descanso, con un marcador que se antojaba algo corto para lo visto en el campo.
El VAR volvió a ser protagonista nada más empezar la segunda mitad. En el minuto 48, Soto Grado fue a revisar una posible mano de Eric García en el área y señaló penalti a favor del Madrid. Mbappé fue el encargado de lanzarlo, pero Szczęsny adivinó perfectamente la intención, paró el tiro a su izquierda y desvió a córner. Desaprovecharon así los blancos la oportunidad de ampliar la ventaja.
Pese a que el Barça controlaba la pelota en algunos tramos, sus llegadas eran pocas y con poca contundencia y no incomodaban apenas a los locales. Los cambios ordenados por Flick desde la grada, no cambiaron mucho la imagen del equipo catalán.
Uno de los momentos de mayor tensión se produjo en el minuto 71, cuando Xabi Alonso decidió sustituir a Vinicius. El brasileño se fue muy cabreado directamente al vestuario, sin pasar por el banquillo. Aunque volvería a final del partido para el colofón final.
La polémica regresó justo antes del pitido final. En el minuto 99, Pedri fue expulsado por doble amarilla tras una dura entrada originada por un mal control del balón. El partido terminó con una tangana entre los banquillos, con Lamine, Carvajal y Vinicius como protagonistas.
El Real Madrid se llevó finalmente la victoria por 2 goles a 1 en un encuentro en el que fue superior en casi todas las fases del partido. Bellingham volvió a destacar, Mbappé marcó y Vinicius volvió a tener su chispa habitual. Solo la falta de acierto evitó una goleada mayor, mientras que el Barcelona pecó de falta de profundidad y de falta de ideas con y sin balón. Con este triunfo, el Real Madrid refuerza su liderato y se aleja a 5 puntos de su principal rival.