El tenista del Palmar amplía su baja tras perderse Roland Garros y borra de su calendario la gira de hierba al no estar aún recuperado
Carlos Alcaraz se enfrenta a su periodo más largo de inactividad competitiva tras confirmar que tampoco participará en la gira de hierba de esta temporada, lo que incluye sus bajas oficiales para el torneo de Queen’s y Wimbledon. El tenista murciano, actual número dos del ranking ATP, arrastra una seria lesión en la muñeca desde mediados de abril, la cual ya le obligó a renunciar previamente a los Masters 1000 de Madrid y Roma, así como a Roland Garros.
A través de un comunicado en sus redes sociales, el jugador se mostró apenado por la situación: “Mi recuperación va por buen camino y me siento mucho mejor, pero desgraciadamente aún no estoy listo para poder jugar y por eso tengo que renunciar a la gira de hierba. Son dos torneos realmente especiales para mí y los echaré mucho de menos”.
Días después del anuncio, el propio Alcaraz reconoció públicamente el desgaste psicológico que implica frenar en seco cuando la temporada está en su punto álgido. “Es frustrante. Desde casa estoy viendo los resultados, viendo a mis rivales competir en los torneos en los que yo querría estar participando y no puedo”, admitió el de El Palmar durante un acto promocional, subrayando la dura transición de haber arrancado el año de forma inmejorable con la conquista del Open de Australia en enero.
La lesión se produjo el pasado 14 de abril durante su partido de primera ronda en el Conde de Godó frente a Otto Virtanen. Aunque logró terminar y ganar dicho encuentro, las alarmas se encendieron de inmediato en su equipo al comprobar que el daño en la muñeca revestía mayor gravedad de la estimada inicialmente.
El cuerpo médico del tenista, asesorado por diversos especialistas en cirugía de mano y muñeca, ha optado por mantener un tratamiento conservador estricto para evitar a toda costa el quirófano, una opción que se descarta por el momento dado que sumaría un periodo de baja adicional de entre tres y cuatro meses. La consigna es clara: cero prisas y máxima paciencia para blindar su carrera a largo plazo.
A nivel de ranking, este parón supone un severo peaje para el español. Tras no poder defender las coronas y los puntos cosechados el curso pasado en la arcilla europea, la ausencia en la hierba londinense donde defendía la condición de finalista le costará un total combinado de casi 5.000 puntos en la clasificación. Si bien su puesto como número dos mundial se mantiene por ahora a salvo de sus perseguidores, la brecha respecto a la cima se vuelve matemáticamente inalcanzable para los próximos meses. El equipo de Alcaraz evita dar plazos fijos de regreso, priorizando que la articulación sane al 100% antes de volver a empuñar una raqueta en el circuito profesional.